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El pan de los sueños

Hoy comparto con ustedes un texto muy bello que me pasó una amiga, es un extracto del libro  “El camino de los misterios” de Mania Czajkowski.

Aquí mi pan de los sueños. Espero que lo disfruten.

Pág. 298 a 301

“…..Ahora de explicaré algo importantísimo –dijo María tomando mi mano-. Tienes aquí la herramienta mágica por excelencia. La mano es la acción del mundo concreto, ella puede bendecir, curar o herir… La palabra “manifestación” viene de mano y significa todo lo que puede ser tomado por ella. Tu mano es única y es signo de tu propia maestría y tu dominio. Debes conocer su potencia y saberla dirigir como una buena alquimista. La realidad es plástica y puede tomar la forma que le demos.

María extendió sus brazos suavemente y comenzó a mover sus manos como si entre ellas tuviera una realidad sutil y le estuviera dando forma. Levantó las dos manos hacia el cielo.

-Tomamos la inspiración de aquí arriba para construir nuestro ser con la energía más bella.

Bajó luego los brazos y agachándose hizo el gesto de tomar energía de la tierra.

-Y aquí tomamos abajo tomamos  fuerza – se irguió nuevamente y con las manos a la altura del corazón, comenzó a moldear una fantástica idea, a juzgar por la expresión de su rostro.

– Aquí se crean nuestros sueños- musitó con los ojos cerrados – Aquí está el fuego de la pasión.

Cuando terminó de dar forma a quién sabe qué historia de sí misma, tranquilamente abrió los ojos y comenzó a ordenar los elementos para amasar el pan.

-Anota- dijo viendo mi intención de no perderme una sola palabra. El pan de los sueños.

dos tazas de harina– comenzó risueña -, presta mucha atención. –Las colocó en una fuente de cerámica de la isla.

1/2 taza de agua tibia.

Amasarás conmigo. Los más profundos conocimientos son transmitidos entre las mujeres mientras están haciendo el pan. –dijo con una mirada cómplice.

-Amasar es natural y simple, sin embargo es vital. Así es la sabiduría femenina. Va a lo concreto. Resuelve problemas. Ofrece soluciones.

El trigo es un don de los dioses, desde la antigüedad se lo asocia con la vida.-dijo señalando la harina-. Por eso con el trigo se hace el pan como alimento del cuerpo y del alma liberada. Es también símbolo de resurrección y en alquimia es la base de la obra. El agua es símbolo de nacimiento.

A esto agregamos 3 cucharadas de aceite de girasol.

El aceite fija las intenciones que pronto agregaremos, como ingredientes del pan de tus sueños. Ahora…-María tomó otro recipiente -, vamos a preparar el crecimiento del ser nuevo.

1cuacharada de levadura de cerveza bien fresca – dijo María colocándola en el segundo recipiente – La levadura hace que podamos crecer como soñamos.

2 cucharadas de agua tibia y una pizca de miel.

La miel dará dulzura a tus pensamientos. Es también un ingrediente sagrado, tiene poderosos efectos de purificación y también de revelación. Dejemos reposar esta preparación y ahora sí, dime cómo desearías ser. Piensa en lo más espléndido para ti misma. ¿qué pedirías al cielo ahora que nacerás de nuevo?¿Cuáles son tus sueños, tus anhelos? ¿Cómo te gustaría ser?

María acercó el primer cuenco de cerámica el que tenía la harina y lo volcó sobre la mesada.

Comencé a amasar blandamente el pan, a la par de María de Chipre.

-Quisiera ante todo ser dulce y transparente – dije con un hilo de voz.

María agregó una a una 4 cucharadas de miel.

– ¡Quiero ser bella!

María agregó 2 cucharadas de esencia  de rosas.

-Ser apasionada y sabia en las artes del amor.

María espolvoreó la masa con canela.

– ¡Quiero crecer! Expandirme – dije con la voz entrecortada por la emoción.

María volcó el cuenco con la levadura disuelta en miel y agua tibia.

-¿Un toque de fortaleza? – preguntó. – Asentí mientras María agregaba una pizca de jengibre.

– ¡Quiero ser fértil, creativa, gestar muchos proyectos! – dije haciendo un gesto amplio-. De mis manos salía fuego.

María agregó 4 cucharadas de jugo de naranja recién exprimida.

-Tiene la energía del sol – explicó.

¿Un poco de suerte? – Preguntó con los ojos llenos de chispas.

– Siiiii… Contesté sin dejar de amasar, mientras María agregaba 2 cucharadas de postre de esencia de vainilla.

– Que las hadas me revelen sus poderes secretos …- continué recordando un viejo anhelo.

4 clavos de olor aparecieron entre mis manos, que impregnaban la masa con la fuerza de mis sueños.

Respiré hondo… – ¡Quiero conservar siempre la alegría!

María espolvoreó la masa con 2 cucharadas de limón finamente rallado. . Un rayo de sol entró por la ventana iluminando el delantal blanco de María sobre el vestido negro.

-¡Está listo! – susurró, trayendo un molde redondo enmantecado y enharinado -. Vuelca aquí la preparación. El molde debe ser redondo, esto te asegura la perfección.

Debemos colocar los sueños de tu nuevo ser, en un lugar seguro, donde no haya interferencias.

Si fueras tú -dijo María -, pediría a la Madre, a la Virgen que me proteja en esa nueva vida. Ella conoce estas cosas terrenas.

Cuando el pan crezca el doble de su tamaño, lo colocaré a fuego suave en el horno que está preparado, dejaré el pan dorándose allí adentro hasta que la ramita que tengo aquí preparada salga seca al hundirla en la masa. Esto querrá decir que el pan está listo.

El horno es importante –susurró mirando las llamas – , tan importante como la pasión. – Sin pasión … no hay ser nuevo –  dijo con énfasis, subrayando cada palabra.

-La masa, harina y agua…son obra de la tierra. La levadura, la miel, los aceites y los condimentos, son nuestros sueños de belleza y perfección.

El fuego –dijo haciendo una pausa -. ¡Lo pone Dios! El fuego se enciende con la oración.

– Hay un tiempo de pausa, de espera, antes de colocar el pan en el horno. – María me miró fijamente…sentí un estremecimiento.

– Debe elevarse y crecer, como hace un niño en el vientre de su madre – diciendo esto tapó la masa con una seda celeste y la colocó en un lugar resguardado.

– Crecer como una idea nueva que mantenemos en secreto …como un cambio que deseamos mucho y esperamos en silencio – agregó.

– Todo lo recién concebido es delicado.

Necesita cuidado, como tú -, dijo María mirándome con ternura -. Necesita amor, así como estás tú ahora en tu nuevo estado. Necesitas mucha protección.

Una paloma blanca se asentó en antepecho de la ventana, quedándose inmóvil. Algo está por pasar….

Cierra los ojos y respira profundamente –dijo María…..”

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Pan de Jengibre

 

Llueve, hace frío, y hace mucho que no cuelgo ninguna receta. Así me pongo manos en la masa para un pan de jengibre, que cuando está recién salido del horno llena la casa de aromas. Es muy fácil de hacer, sin contar el tiempo de horno no os llevará mas de 20 minutos. Espero que lo disfruten.

 

Ingredientes:

  • 100 gr. de mantequilla
  • 3/4 tazas de azúcar moreno
  • 2 cucharadas de melaza
  • 2 manzanas
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • 2 tazas de harina
  • 1 cucharadita de royal
  • 2 cucharaditas de bicarbonato de sodio
  • 2 cucharaditas de jengibre molido
  • 2/3 de leche (yo la sustituí por leche de Avena)
  • 1 huevo
Precalentar el horno a 160º. Untar con mantequilla un molde de 23 cm de diámetro o forrarlo con papel de horno.
En un caso poner la mantequilla, el azúcar y la melaza y derretir en el fuego hasta que se haga un almíbar. Retirar del fuego y dejar enfriar.
Mientras tanto, pelar, descorazonar y trocear las manzanas. Colocarlas en un cuenco y regarlas con unas gotas de limón. Reservarlas para luego.
En otro cuenco, tamizar la harina, la levadura, el bicarbonato y el jengibre molido. Hacer un hueco en el centro y verter el huevo ligeramente batido, la leche y el almíbar enfriado. Remover con una cuchara de madera hasta que todos los ingredientes estén bien mezclados. Agregar las manzanas.
Verter la pasta en el molde, alisar la superficie. Hornear el pan de jengibre unos 30/35 minutos, hasta que aumente su volumen y pinchando en el centro con un cuchillo, éste salga limpio. Dejar enfriar, desmoldar y disfrutar….

 

 

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Regalo de navidad

Hoy no hay receta, porque quiero compartir con ustedes uno de los regalos que he recibido para estas navidades. Estoy muy contenta porque hacia ya un tiempo que quería este libro, y es que me han regalado el libro “Hecho a mano” de Dan Lepard.

No he tenido tiempo de leerlo, pero a primeras, es un libro que promete, no sólo por las grandes recetas, ya que en casa ya hay debate de con cual empezaré, sino por que parece ser de esos libros que no te cansas de leer y releer.

Además de recetas, Dan Lepart comparte un viaje por toda Europa buscando la tradición del pan en cada sitio. Hay muchas curiosidades y por supuesto unas fotos que dan ganas de probarlos todos.

En cuanto pueda me pongo manos en la masa….

 

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Pan de cebolla

Sigo con mi locura del pan. Y si todavía no haz probado hacerlo… Ha que estás esperando? Es genial, tanto por su sabor, cómo la satisfacción que da el verlo salir del horno. Para mí ha sido descubrir una nueva terapia.

Hoy el pan de cebolla que es una receta facilitada por Olof, y es el pan que hacía él en el Rococo Bar-restaurante. Como siempre versionada a mis gustos, mi intuición y también porque no decirlo a lo que tengo en ese momento en la despensa.

Ingredientes

  • Harina de fuerza 300 gr.
  • Levadura 15 gr.
  • 1/2 cebolla
  • Aceite 2 cucharadas
  • 2 cucharaditas de sal
  • Agua 190 ml.

En un bol, desmenuzamos la levadura con la harina. Luego incorporamos la cebolla picada pequeñito, y para esto les voy a contar un secreto, y es que a mí particularmente no me gusta mucho la cebolla cruda. Tiene algo que no me agrada, y entonces para este pan, aunque lo he probado con cebolla picada cruda, me gusta más ponerle cebolla frita deshidratada, y queda de muerte.

Mezclar e incorporar aceite y agua, hacer la masa. Amasar durante 10 minutos y añadir la sal.

En otros post os he contado que hago el pan por la noche y dejo reposar la masa hasta la mañana siguiente. Este es una opción o si no dejar descansar la masa para que leude unas 2 horas.

Para hornear, en horno a 200º durante 45 minutos aproximadamente o hasta que esté doradito.

Es ideal para hace un bocadillo, si quieres una idea puedes mirar montadito de  franfurt de tofu.

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Pan integral

Hoy estuve audaz e hice pan integral. Quedó muy bueno y además rindió mucho, salieron  dos panes. Basta con ver la foto, pero es que no se imaginan el aroma que invadió toda la casa.

Ingredientes

  • Harina integral 300 gr.
  • Harina de fuerza 200gr.
  • Levadura 15 gr.
  • Agua 1 taza aprox.
  • Margarina 2 cucharadas
  • Sal 2 cucharaditas.

En un bol tamicé las harinas y las mezclé. Agregué la levadura y la desmenucé con las manos. Luego coloqué la mantequilla a temperatura ambiente y también la desgrané como la levadura. Incorporé el agua poco a poco hasta obtener una bola y comencé a amasar sobre la mesa de trabajo durante unos 10 minutos, incorporé la sal y amasé 5 minutos más. Coloqué la masa en el bol y la cubrí con un paño de cocina. La dejé leudar unas 3 horas.

Prendí el horno y coloqué dentro un recipiente con agua.

A estas alturas la masa ya había crecido así que la separé en dos partes y amasé cada bola un poco más (3 minutos aprox.) dandolé forma alargada. Las coloqué en una bandeja de horno con papel vegetal, las pincelé con aceite, espolvoreé con harina y un poco de semillas de lino. De ahí al horno durante 50 minutos, hasta que se veía doradito.

Una vez listo, los dejé enfriar sobre una rejilla y listo.

Subieron bastante más de lo que me esperaba y el sabor es exquisito. Esta receta la hice a ojo y ya muy lanzada con la seguridad que me habían dado los panes de este último mes.

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Pan casero

Esto del pan es un vicio, y además es que cuando te acostumbras a comer pan del bueno, ya no quieres volver a la baguette del super que se pone dura en un par de horas.

El pan casero tiene la peculiaridad de aguantar días, si le dejan…

Esta receta es muy similar a la anterior y más que nada quiero contarles como me he ido organizando para que el hacer pan no sea trabajoso ni quite demasiado tiempo.

Ingredientes

  • Harina de fuerza 300 gr.
  • Agua 190 ml.
  • Levadura 15 gr.
  • Aceite 2 cucharadas
  • Sal 2 cucharaditas

Como quería tener el pan hecho para la comida, por la noche antes de acostarme puse en un bol la harina y la levadura, y desmenucé la levadura. Luego agregué el aceite y el agua. Cuando pongo el agua intento con una mano, ir moviendo de fuera hacia adentro la harina, ya tengo un poco el punto del agua y la verdad que la hecho a ojo, la idea es que no quede ni liquida, ni dura que sea muy difícil trabajarla. Cuando ya tenemos la bola, comenzamos a amasar, para esto volcaremos la bola en una mesa de trabajo y amasamos con energía (pero sin cansarse…). A mitad el amasado no se olviden de poner la sal.

Amasamos durante 10 minutos y luego ponemos la masa en el bol y la tapamos con un paño. Cuidadín con el paño que no tenga olor a detergente o suavizante.

Yo deje la masa toda la noche reposar, y cuando me levanté a la mañana siguiente no podía creer lo que veía. La masa había crecido tanto que casi salía del bol.

Prendí el horno a fuego medio y cogí la masa, no se asusten si cuando tocan la masa parece que se desinfla, es normal. La puse en una bandeja de horno con papel vegetal y después la pinté con aceite, la espolvoreé con harina y le puse unas semillitas de lino por encima. Lo metí al horno, el horno estaba todavía frío y lo dejé 40 minutos más o menos, hasta que vi que estaba doradito por fuera. Al horno le puse una bandeja con agua para que mantenga humedad.

Cuando lo saqué del horno, lo dejé enfriar sobre una rejilla para que quede crujiente.

Salió un pan sabroso, con miga, y por supuesto en casa ahora se come pan caserito casi cada día.

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El primer pan

Esta receta la encontré buscando por internet, en un blog excelente (webos fritos).Hice una pequeña adaptación de la receta porque no tenía todos los implementos que decía, así que la pongo tal cual lo hice yo. No sabia si iba a tener éxito o no, y fue tan grande mi sorpresa y mi alegría que desde ese día se abrió un mundo ante mí. Animo a los que no han experimentado nunca con la magia de hacer pan que no dejen pasar la experiencia. Este pan es muy fácil de hacer y para ser el primero te da confianza para lo que vendrá después.

Desde ese día vengo haciendo un pan cada dos o tres días, y cada día me animo a ir un poco más allá. La textura es buenísima y tiene un sabor insuperable, nada que ver con los panes llenos de químicos que te encuentras por ahí.

 

Ingredientes

  • Harina de fuerza 300 gr.
  • Agua 190 ml.
  • Aceite oliva 2 cucharadas
  • Levadura 15 gr.
  • Sal 1 cucharadita.

En un bol desmigas la levadura en la harina.Luego incorporas el aceite y el agua. Amasas durante 10 o 15 minutos. La sal la incorporas a mitad del amasado, si la pones antes la levadura no puede cumplir su función.

Una vez amasado, coges la bola y la embadurnas con aceite y la espolvoreas con harina. Colócala en una bandeja de horno ligeramente engrasada. Realiza unos cortes con un cuchillo bien afilado encima de la bola, no te preocupes de como sean los cortes.

Metes la masa en el horno “sin” precalentar (horno en frío), a 220º y lo dejas cocinar durante 40 minutos aproximadamente, hasta que veas que está doradito por fuera. Para darle humedad yo coloqué un recipiente con agua en el fondo. Es importante que no abras el horno para que no se escape el calor.

Una vez hecho, lo dejas enfriar sobre una rejilla para que la corteza quede crujiente. Y ya está…. a comerlo que estará buenísimo….

 

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